| |
|
 |
¿Qué
son los opiáceos?
El fruto de
la planta amapola o adormidera (Papaver Somniferum) es una
cápsula globosa y achatada de la que se extrae un látex
blanquecino que se procesa hasta obtener el opio. Los opiáceos
son las drogas derivadas del opio: la morfina, la heroína
y la codeína. También se les llama narcóticos
o estupefacientes.
|
La
morfina: El uso médico
más frecuente dado a la morfina es el de calmar los dolores
de cualquier clase e intensidad, sin eliminar otro tipo de sensaciones,
como el tacto. La morfina es una droga que rápidamente crea
tolerancia, por lo que la somnolencia, el alivio del dolor y la
disminución de la ansiedad decrecen progresivamente, hasta
tal grado que el adicto se ve obligado de inyectarse dosis muy elevadas
para intentar llegar a los mismos resultados.
|
La
heroína:
No tiene ningún uso médico. La heroína
inhalada o fumada provoca efectos sedantes muy parecidos
a los de la morfina. Se creó a partir de la morfina
con la idea de obtener una droga con las ventajas de la
morfina, pero que no crease adicción.
|
El resultado fue muy diferente ya que
los pacientes efectivamente abandonaron el uso de la morfina, pero
para caer en las redes de esta droga más contundente, más
tóxica y a la que cuesta muy poco tiempo acostumbrarse.
La
codeína: Esta sustancia
también proviene de la morfina y se utiliza para la elaboración
de jarabes contra la tos.
¿Cuáles
son los efectos al consumirlos?
Los efectos y las
consecuencias de estas tres drogas son semejantes. Uno de sus principales
efectos es que mitigan el dolor, razón por la cual se usan
como analgésicos. Su consumo provoca euforia, despreocupación,
relajación y bienestar. Más tarde el usuario se vuelve
introvertido y solitario. Paralelamente se pueden presentar nauseas
y vómito, sensación de calor y depresión.
¿Cuáles
son las repercusiones del abuso?
Las repercusiones
son muchas, como desnutrición, temblores y múltiples
infecciones en distintos órganos vitales, pero sobretodo
una gran dependencia. La depresión creada por la carencia,
junto con el intenso grado de tolerancia que crean estas drogas,
acaba en una dolorosa necesidad de las sustancias, y la inyección
de heroína es el medio para evitar el sufrimiento: el síndrome
de abstinencia, con el cual la droga para el adicto deja de constituir
una fuente de placer, para llegar a convertirse trágicamente
en una necesidad vital.
Efectos de los Opiáceos:
- Adicción
y una fuerte dependencia física
- Introversión,
soledad, depresión
- Fuerte sensación
de calor, temblores
Náuseas, vómito
- Desnutrición
- Infecciones
en diversos órganos del cuerpo
- Muerte
|