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Los utilizados con
mayor frecuencia en México son los solventes orgánicos,
compuestos derivados del carbón o del petróleo, cuyo
propósito es dar apoyo a la actividad diaria en la industria
y en el hogar. Con fines de alteración mental se utilizan
distintos productos combustibles como gasolina y líquido
de encendedores, aerosoles, pegamentos, removedores de pintura,
esmaltes y quitamanchas.
Otras sustancias inhalables son los anestésicos en forma
de gases, como el óxido nitroso y el etileno; y líquidos
volátiles, como el cloroformo, éter, fluroxeno y halotano,
que provocan relajación y dilatan los vasos sanguíneos.
Se usan en medicina para aliviar dolores o provocar la pérdida
de la conciencia; son usados por su alteración mental debido
a que pueden generar euforia y confusión.
Reacciones
inmediatas de los solventes
Las sensaciones que
se perciben son semejantes a las de una borrachera: la coordinación
física y el discernimiento se debilitan, por lo que los consumidores
sufren con frecuencia caídas y accidentes; y su comportamiento
puede ser violento.
Los inhalables inhiben la actividad del sistema nervioso central
que controla la respiración y por la falta de oxígeno
en los pulmones se pueden provocar desmayos, estado de coma o la
muerte por asfixia. El peligro aumenta si se combina la inhalación
con la ingestión de bebidas alcohólicas u otras drogas.
El peligro de muerte existe desde la primera vez que se consume,
por los efectos en el corazón , que propician un paro cardiaco,
y en el aparato respiratorio.
Consecuencias
del consumo crónico de solventes
El uso frecuente aumenta
la tolerancia, lo que hace necesario usar cantidades mayores para
obtener los efectos esperados. Al aumentar la dosis se incrementa
el riesgo de daño cerebral permanente, cambios de humor extremos,
escurrimiento nasal, hemorragias, irritación de los ojos, asma,
temblores y convulsiones. También se incrementa el riesgo de arritmia
y depresión respiratoria. El uso prolongado, además, provoca trastornos
en todo el sistema nervioso y causa daños irreversibles en el hígado,
corazón, huesos, glóbulos rojos, riñones y otros órganos, debido
a que en ellos se acumula el efecto de los compuestos, ya que son
los órganos encargados de procesarlos y eliminarlos.
¿Cuáles
son las señales de la inhalación?
- Olor a solventes en la ropa y el
cuerpo.
- Inflamación e irritación
de la nariz, hemorragias y salpullido de la nariz y la boca.
- Pérdida de apetito y de peso.
- Rostro pálido y azulado.
- Ojos vidriosos, enrojecidos y pupilas
dilatadas.
- Problemas para hablar, lentitud
y mala dicción.
- Actitud semejante a la de un borracho.
- Pérdida de la memoria del
pasado lejano.
Consecuencias
en la comunidad
El grupo social también
se ve afectado por la inhalación, ya que impacta en la seguridad
y el bienestar, porque se presentan más accidentes de tránsito,
actos de violencia o vandalismo y riñas callejeras. Además,
en México está prohibida la venta a menores de cualquier
tipo de estas sustancias, pero resulta difícil controlar
la aplicación de esta reglamentación, ya que los puntos
de venta son muy numerosos: tlapalerías, tiendas de abarrotes
y todo tipo de comercios.
Adicionalmente, la situación de bienestar de la familia y
la comunidad puede alterarse, debido a que los inhaladores crónicos,
sobre todo aquellos que iniciaron su consumo en la niñez
y la adolescencia, sufren daños irreversibles a su salud
y no alcanzan la posibilidad de un desarrollo pleno.
Efectos
de los inhalantes:
- Vómito,
hemorragia nasal, fuertes dolores de cabeza
- Perdida de
la coordinación motriz, parálisis
- Alucinaciones
- Daños
cerebrales y nerviosos permanentes
- Coma
- Daños
irreversibles en el hígado, corazón, huesos, glóbulos
rojos, riñones y otros órganos
- Accidentes
- Muerte por
paro cardiaco o asfixia
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