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....................................................otros
consejos
"LA
ÚLTIMA COPA... Y NOS VAMOS" NUNCA FALTA EL INVITADO AL QUE SIEMPRE
SE LE PASAN LAS COPAS, Y NO ESTÁ DE MÁS TOMAR PRECAUCIONES.
Si
en las últimas celebraciones de fin de año tuvo que
acceder a bailar con un borracho por temor a su reacción,
o en la próxima reunión de año nuevo, como
de costumbre, su hermano iniciará las discusiones familiares
al compás de unas copas de vino y un lenguaje desarticulado,
siga las siguientes recomendaciones ofrecidas por Fernando Arias,
psicólogo mexicano del Grupo Alcohólicos Anónimos,
para evitar esos tragos amargos:
- Incluya
pocas bebidas alcohólicas en sus reuniones.
- De preferencia
invite a personas con un consumo moderado de alcohol.
- Si detecta
a una persona ingiriendo grandes cantidades de alcohol, avísele
a su acompañante para que lo controle.
- Invite
a bailar a todos: la actividad física disminuye o aminora
los efectos del alcohol en el organismo
- Ofrezca
primero alimentos antes que bebidas alcohólicas, pues
un estómago lleno reduce los efectos de la bebida.
- Ofrezca
rondas de café después de dar bebidas alcohólicas
- Trate de
que los hombres acudan con su pareja o esposa a la reunión;
generalmente cuando van acompañados beben menos que cuando
están solos.
- Si la persona
está muy alcoholizada, invítelo a retirarse a
descansar.
- Si la persona
alcoholizada se pone agresiva trate de calmarlo y si no es posible,
solicite la ayuda de amigos y familiares.
Yo, ¿alcohólico?
Los alcohólicos casi nunca aceptan su condición, y
he aquí algunos comportamientos comunes en una persona con
problemas en su manera de beber:
- Tolerancia
a los efectos del alcohol.
- Necesidad
diaria o frecuente de alcohol para su
- función
diaria.
- Pérdida
de control con incapacidad de interrumpir o
reducir el consumo de alcohol.
- Beber de
manera solitaria.
- Dar excusas
para beber.
- Episodios
de pérdida de memoria asociados alconsumo
de alcohol.
- Episodios
de violencia asociados al consumo de alcohol.
- Deterioro
en las relaciones sociales, familiares y laborales.
- Ausentismo
laboral.
- Negarse
a la ingesta de alimento.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Dolor abdominal.
- Entorpecimiento
y temblores.
- Enrojecimiento
y capilares de la cara dilatados (especialmente en la nariz).
- Temblores
e incontroladas sacudidas del cuerpo.
- Cansancio
y agitación.
- Pérdida
de apetito e intolerancia a la comida.
- Alucinaciones
- Taquicardia.
- Sudores.
- Desarticulación
del lenguaje.
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