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....................................................otros
consejos
LA
ESCUELA: FACTOR DE PROTECCIÓN CONTRA LAS ADICCIONES
El
sentido de pertenencia a la comunidad escolar, tener una buena vinculación
con la escuela y completar el ciclo de enseñanza media, actúan
como factores protectores para los estudiantes, en los que es menos
frecuente el consumo de drogas que en quienes abandonan sus estudios.
La escuela junto con el hogar, son ámbitos en donde los niños
aprenden a desenvolverse en la vida, en donde se transmiten valores
y conocimientos, se moldean actitudes, se comparten costumbres,
se afianzan y renuevan tradiciones y posturas, juicios y prejuicios.
Por eso es tan importante que desde el aula se brinden elementos
para afianzar una cultura de la prevención, que fomente estilos
de vida promotores de la auto responsabilidad acerca de la salud
y del compromiso con el bienestar de la comunidad.
En este tipo de estilos de vida no queda lugar para el consumo de
sustancias adictivas, ya que cada individuo y el grupo en su conjunto
tienden hacia el respeto y el máximo desarrollo, según
sus propias capacidades, expectativas e intereses.
Así, la escuela juega un papel relevante en la prevención
de las adicciones, no solo porque brinda información actualizada
y adecuada a las necesidades de cada contexto y grupo de edad sobre
diversos temas, entre los que se incluyen las drogas; sino, sobre
todo, porque tiene la función de formar a los alumnos, fortaleciendo
los factores individuales y sociales que brindan protección
e impiden el uso de todo tipo de sustancias adictivas.
El Papel del Maestro y la Maestra en la Prevención de las
Adicciones
Los docentes desempeñan un importante papel frente a sus
alumnos y alumnas ya que, de la misma manera que los padres, representan
un modelo de comportamiento, en el que se observa varias horas al
día como hacer uso de los conocimientos, asumir las normas
y reglamentos, ejercer autoridad, solucionar conflictos , aprender
de los demás, relacionarse.
El proceso cotidiano de socialización es compartido también
con los medios de comunicación, que con recursos muchas veces
de mucho mayor impacto que con los que se cuanta en el aula, exhiben
comportamientos, actitudes y opiniones. Pero la herramienta que
si poseen los maestros y que los medios carecen es la interrelación
personal, el respeto y el afecto ganados en el contacto diario,
en cada sesión de trabajo, en cada respuesta a inquietudes,
en cada orientación adecuada a las necesidades personales,
en el fortalecimiento de la autoestima y la confianza en sí
mismos de sus alumnos y alumnas.
Para desarrollar actividades de prevención de las adicciones,
el docente solo tiene que facilitar y promover el proceso de formación
de sus alumnos que ya tiene entre sus funciones, colaborando en
la interiorización del cuidado, del respeto a su propia persona
y a la de los demás, del desarrollo de habilidades sociales
y estilos de vida que tiendan a la superación. Para ellos,
puede valerse de los materiales con los que cuenta en las bibliotecas
y videotecas de la escuela.
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