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Los
médicos han prescrito a un número significativo de pacientes
una droga común que podría matarlos, de acuerdo con un estudio.
La investigación sobre la metformina, vendida también como
Glucophage, fue publicada en la edición del miércoles del
Journal of the American Medical Association, dedicada por
entero a la diabetes, que ha alcanzado proporciones epidémicas
y afecta a unos 17 millones de personas en Estados Unidos.
Glucophage ayuda a que el cuerpo aproveche la insulina y es
una de las drogas más comunes para diabetes del tipo II, vinculada
con la obesidad y con la población adulta, aunque ha comenzado
ya a manifestarse en niños.
El paquete de medicamentos incluye un mensaje en el que se
advierte que el Glucophage puede causar un raro efecto colateral,
denominado acidosis láctica, una acumulación de ácido láctico
en la sangre, que es fatal en casi la mitad de los casos.
La etiqueta alerta que el producto no debe ser usado por pacientes
con insuficiencia renal o por quienes tomen drogas para problemas
cardiacos. Sin embargo, casi una cuarta parte de los pacientes
a los que fue suministrado el medicamento en una farmacia
entraba al menos en uno de esos criterios, según el estudio.
La investigación involucró 100 prescripciones de Glucophage
a pacientes de consulta externa, por parte de la farmacia
en el hospital de la Universidad de Carolina del Norte, en
Chapel Hill.
El historial de los pacientes fue estudiado y ninguno había
desarrollado acidosis láctica, dijo la jefa de la investigación,
Cheryl Horlen, quien trabaja en la Universidad de Campbell,
en Buies Creek, Carolina del Norte.
El estudio ``podría subestimar la frecuencia de las contraindicaciones
y es difícil determinar si los médicos clínicos están al tanto
de que prescriben metformina contra una advertencia'', dijeron
los investigadores, en referencia a la información visible
exigida por el gobierno en las etiquetas de las drogas que
podrían tener serios efectos colaterales.
Investigadores de la Universidad de Pittsburgh y varios estudios
recientes en Europa detectaron tasas similares de uso inapropiado,
y Horlen dijo que el problema no es exclusivo de la Universidad
de Carolina del Norte. Bonnie Jacobs, vocera de Bristol-Myers
Squibb Co., fabricante de Glucophage, dijo que las advertencias
``están claramente resaltadas'' en la etiqueta.
La diabetes afecta la capacidad del organismo para producir
o emplear adecuadamente la insulina, lo que resulta en elevados
niveles de glucosa en la sangre que pueden dañar riñones,
corazón, ojos y otros órganos. ``
No puedo imaginar a nadie en Estados Unidos que no tenga a
alguien en su familia o a algún amigo cercano con diabetes.
Es un problema demasiado grande en la actualidad'', dijo la
editora del periódico, Catherine DeAngelis.
Fuente: www.el-universal.com.mx
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