|
Cuando la mujer está embarazada,
es muy importante que viva saludablemente, que coma alimentos
nutritivos, haga ejercicio y descanse suficientemente. Las
drogas ilegales al igual que las drogas legales como el tabaco
y el alcohol, son todas peligrosas para una mujer embarazada,
ya que pueden dañar su propia salud y la del feto comprometiendo
el desarrollo prenatal. Las medicinas son sustancias que también
pueden representar un factor de riesgo.
|
La
mujer debe evitar toda clase de drogas a partir del momento que
sabe está embarazada
Drogas y etapas de embarazo
Algunas
drogas son dañinas durante todo el embarazo y otras en etapas
específicas.
La formación
de órganos
Muchos
de los órganos del cuerpo del bebé se forman en las
diez primeras semanas de gestación (dato calculado desde
la fecha de la última menstruación). Durante esta
etapa, algunas drogas como el alcohol pueden causar deformidades
en el desarrollo del corazón, las extremidades y las facciones
del feto.
El desarrollo
prenatal
El feto
comienza a crecer rápidamente después de la décima
semana. Ciertas drogas pueden afectar los órganos que todavía
están en desarrollo, como los ojos y el sistema nervioso.
Complicar el desarrollo normal durante esta etapa repercute en un
bebé débil, pequeño y prematuro, con problemas
de salud que implican tratamientos especiales y hasta la muerte
a temprana edad.
El parto
De forma
similar, el parto puede complicarse debido a los efectos de las
drogas, presentándose dificultades para la madre y también
en la salud del recién nacido.
El alcohol
es una de las drogas más peligrosas para la mujer encinta,
especialmente al principio del embarazo. En el cuerpo de la mujer,
el alcohol se transforma en sustancias dañinas para las células
que son absorbidas por el feto. El alcohol en cantidades abundantes
aumenta el riesgo de nacer con defectos, como el "síndrome
alcohólico fetal". Esto implica la formación
de un cráneo pequeño, facciones anormales, retardo
físico y mental. Beber al final del embarazo, impide el desarrollo
físico del feto.
No se
sabe si el beber mucho o poco conlleva a los mismos resultados.
El hecho es que representa un riesgo. Los médicos están
de acuerdo en que la mujer debe abstenerse de tomar alcohol al momento
en que decide embarazarse , o por lo menos al momento de saber que
está encinta. La cerveza y los vinos también deben
evitarse.
El tabaco
Fumar
durante el embarazo eleva el riesgo de un parto prematuro y de problemas
de desarrollo del feto. La nicotina disminuye el apetito de la mujer
durante la etapa en que debe subir de peso. Además, fumar
reduce la capacidad de los pulmones para absorber oxígeno.
El feto, privado de suficiente alimento y de oxígeno, tiene
mayores dificultades para formarse y desarrollarse normalmente.
La marihuana
Los estudios sobre el consumo de la marihuana por mujeres embarazadas
no aportan datos concluyentes, ya que caso siempre esta droga se
usa en combinación con otras como el tabaco y el alcohol.
Se puede asociar a los casos de bebés bajos de peso y los
partos prematuros.
La cocaína
y los estimulantes (anfetaminas, extasy, etc.)
La cocaína
(incluyendo el "crack") y las drogas estimulantes en general,
reducen el apetito de la madre causando la contracción de
los vasos sanguíneos. Esto aumenta los latidos del corazón
y la presión arterial y se perjudica el desarrollo del feto;
hay más probabilidades de un parto prematuro o que la placenta
se separe de la pared del útero causando una hemorragia.
Los bebés nacidos de madres adictas sufren de la misma dependencia
a la droga. Los síntomas al nacer son temblores, insomnio,
espasmos musculares y dificultad para mamar.
Los inhalables
"Tolueno",
el solvente orgánico utilizado en las pinturas y los pegamentos
industriales causa deformidades semejantes a las provocadas por
el alcohol. Con ciertas variaciones, todos los solventes orgánicos
causan anomalías en los fetos.
La heroína
y sus derivados
El uso
de estas drogas eleva el peligro de un parto prematuro, bajo peso,
dificultades respiratorias, hipoglucemia y hemorragias en los tejidos
de la cabeza del bebé.
Los bebés de madres adictas sufren las mismas consecuencias
que los adictos a la cocaína y la metanfetamina. Síntomas
adicionales son irritabilidad, vómito, diarrea y rigidez
en las articulaciones.
Las mujeres que se inyectan drogas pueden infectarse con el virus
del SIDA. Obviamente, el bebé queda inmediatamente contagiado.
Los medicamentos
Los medicamentos
tomados durante el embarazo tienen peligrosos efectos secundarios.
Sin embargo, los beneficios para curar algún mal pueden superar
los riesgos relacionados al embarazo. Es de suma importancia que
un médico supervise la administración de medicamentos
para aminorar los riesgos en el desarrollo del feto.
|