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ANALGESICOS.
Los competidores pueden emplear analgésicos para disminuir
el dolor sufrido por una lesión o una enfermedad. Aparte
la dependencia física y psíquica que pueden aparecer
como consecuencia de un uso continuado, permite al deportista enmascarar
su dolor y aumentar su umbral de analgesia, lo que puede conducir
a mayores y permanentes daños.
Algunos tratamientos contra resfriados, libremente disponibles en
farmacias, contienen sustancias analgésicas.
ESTIMULANTES.
Los competidores emplean estimulantes para mejorar la vigilia, reducir
la fatiga, aumentar la competitividad y la agresividad. Producen
un estimulo físico y psíquico que puede proporcionar
una ventaja antideportiva frente a un competidor.
Varios deportistas han muerto después de utilizar estimulantes.
Cuando un deportista compite vigorosamente durante un periodo largo
de tiempo o en un ambiente cálido, el organismo se sobrecalienta
y los efectos de la droga dificulta la refrigeración del
organismo. Se puede llegar a la deshidratación y a una circulación
disminuida. Los efectos adversos resultantes sobre el corazón
y otros órganos vitales pueden resultar mortales.
Muchas sustancias estimulantes se encuentran presentes en medicamentos
contra la tos y los resfriados, tales como los descongestionadores,
que se pueden obtener sin receta medica.
BETA-BLOQUEANTES.
Estas drogas se emplean en medicina para tratar afecciones cardíacas,
enfermedades del corazón, hipertensión arterial y
frecuencia cardiaca elevada. Puede abusarse de ellos en determinados
deportes en los que se requiere mano firme y precisión, tales
como el tiro, el tiro con arco y el billar. La acción de
la droga reduce el temblor inducido por la tensión, los nervios
y la ansiedad propios de la ocasión.
Una persona sin problemas cardiacos que abusa de los beta-bloqueantes
puede experimentar hipotensión, régimen cardiaco reducido
y fatiga. Incluso puede llegarse al paro cardiaco como consecuencia
de reducir demasiado el pulso. Son especialmente peligrosas en asmáticos
porque pueden desencadenar una crisis aguda.
La Comisión Medica del COI aconseja a los deportistas el
consumo de preparados alternativos aceptables que se pueden emplear
al participar en competición, para tratar los problemas relacionados
con el corazón.
DIURETICOS.
Son drogas que ayudan a eliminar fluidos orgánicos. En medicina
se emplean para tratar la retención de líquidos en
enfermedades de corazón, riñón e hígado
y en la tensión premenstrual.
Se abusa de ellos en el deporte como agente encubridor del abuso
de otras drogas, para dificultar su detección. Lo hacen aumentando
la producción de orina y reduciendo así la concentración
de la droga en el cuerpo. También se emplean para reducir
peso rápidamente en aquellos deportes que tienen categorías
por pesos.
El abuso de diuréticos puede suponer un grave riesgo para
la salud. El organismo requiere una ingestión considerable
de líquidos antes, durante y después del ejercicio.
Perder demasiada agua causará deshidratación, con
resultados posibles de desmayos, vértigos, calambres musculares,
cefaleas y náuseas. Es posible dañar los riñones
y el corazón, con posible resultado de muerte.
HORMONAS POLIPEPTIDICAS.
Estas drogas tienen efectos similares a los esteroides anabólicos.
Los deportistas abusan de ellas para estimular la producción
de esteroides naturales, acelerando en crecimiento muscular y la
reparación de tejidos corporales.
Existen restricciones parciales sobre el consumo de alcohol, cannabis,
anestésicos locales y corticoesteroides (una droga con una
acción anti-inflamatoria sobre las articulaciones lesionadas
que actúa reduciendo las molestias, la rigidez y el dolor).
Como regla general, el objeto de las restricciones es prohibir aquellas
sustancias que mejoran el rendimiento, pero no aquellas que permiten
a un atleta competir, al tratar o aliviar alguna condición
física adversa ya existente. Las anomalías pueden
surgir cuando una sustancia tiene ambas características ;
por ejemplo, un fármaco contra el catarro que a su vez es
estimulante.
Los beta-bloqueantes pueden constituir objeto de abuso por aquellos
deportistas que precisan un pulso firme, pero también se
puede usar alcohol con el mismo fin, sin estar prohibido completamente.
ESTEROIDES ANABOLICOS.
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Las
hormonas esteroides se producen de forma natural en los órganos
masculinos y femeninos, la corteza renal y la placenta. |
Las
respectivas hormonas tienen diferentes papeles en las fisiologías
reproductivas del varón y de la mujer.
Las hormonas, testosterona incluida, operan en el organismo masculino
de dos maneras principalmente.
En primer lugar, son las responsables del crecimiento y funcionamiento
de los órganos sexuales masculinos y de los efectos "masculinizadores"
y "virilizadores" en el desarrollo del varón. Dichos
efectos se conocen como androgénicos y las hormonas sexuales
masculinas como andrógenos. En segundo lugar, ayudan al desarrollo
del tejido muscular, dando como resultado el efecto de "musculinización"
o anabólico sobre el cuerpo.
Las hormonas varían en dichos efectos, aunque la testosterona
es claramente una de las que resulta más androgénica
que anabólica. La mayoría de los esteroides anabólicos
sintéticos se derivan de la estructura esteroide básica
de las testosteronas que se producen en el organismo de forma natural,
aunque los fabricantes se esfuerzan en aumentar los efectos anabólicos
y reducir los androgénicos. Hasta ahora, no se ha desarrollado
un esteroide que sólo tenga efecto anabólico, de manera
que todos tendrán algún efecto secundario virilizante.
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