|

La Bulimia también
es llamada parrandas alimenticias, es la ingestión episódica
no controlada de grandes cantidades de alimento. Cuando se combina
con purgantes o expiaciones, sea por vómito provocado abuso
de diuréticos o catárticos, el trastorno se denomina
bulimarexia o síndrome de parranda y expiación.
Igual que la
anorexia, la bulimia y la bulimarexia son trastornos de mujeres
jóvenes, blancas, de las clases media y alta. Es más
difícil descubrirlas que la anorexia y algunos estudios estiman
que su frecuencia es de 40 a 50% en las mujeres de edad escolar.
Hasta 10% de varones en este ultimo grupo también pueden
tener bulimia.
Los pacientes
con bulimia consumen típicamente grandes cantidades de alimentos
de ingestión fácil, altos en calorías por lo
general en secreto. Algunos pueden tener varios episodios diarios
por unos días; otros comentan patrones regulares y persistentes
de excesos alimenticios, que suelen ir seguidos de vómitos
catárticos o diuréticos y suelen acompañarse
de sentimientos de culpa y depresión. Los periodos de exceso
suelen ir seguidos por intervalos de inanición autoimpuesta.
Los pesos corporales pueden variar, pero por lo general se encuentran
dentro del 20% de los pesos deseables. Algunos pacientes con bulimia
también tienen una forma acríptica de anorexia nerviosa
con pérdidas importantes de peso y amenorrea.
Los problemas
familiares y psicológicos pueden ser similares a los que
se encuentran en pacientes con anorexia nerviosa, Sin embargo, en
los bulímicos es mayor la frecuencia de obesidad premórbida,
el uso de catárticos y diuréticos y conductas más
impulsivas y antisociales. Los pesos son cercanos a los normales
y suele conservarse la menstruación.
Según
el tipo y gravedad de la conducta anormal, pueden ocurrir diversas
complicaciones médicas. Se han observado después de
los excesos dilatación gástrica y pancreatitis. Los
vómitos pueden originar mala dentición, faringitis,
esofagitis, aspiración y anormalidades electrolíticas.
El abuso de catárticos
y diuréticos origina asimismo anormalidades electrolíticas
o deshidratación. Son comunes el estreñimiento y los
hemorroides.
El tratamiento
de la bulimia y la bulimarexia requiere cuidados de apoyo y psicoterapia.
Se ha utilizado con éxitos moderados la terapéutica
individual, de grupo, familiar y conductual. Los antidepresores
pueden ser útiles en algunos enfermos. En general, el pronóstico
psiquiátrico a largo plazo en la bulimia grave es mas malo
que el de la anorexia nerviosa, lo que sugiere que es posible que
la afección psiquiátrica subyacente sea más
grave.
SIGNOS VISIBLES
|
BULIMIA
|
|
|
Conductas
patológicas
|
|
|
Preocupación
constante por la comida (habla de peso, calorías,
dietas...). Atracones, come de forma compulsiva, esconde
comida. Miedo a engordar. Evita el hecho de ir a restaurantes
o fiestas y reuniones donde se vea socialmente obligado
a comer. Acude al lavabo después de comer. Vómitos
autoprovocados, abusa de laxantes o diuréticos. Usa
fármacos para adelgazar. Realiza regímenes
rigurosos y rígidos. Tiene una conducta adictiva
con edulcorantes.
|
|
|
Signos
fisiológicos
|
|
|
Inflamación
de las parótidas. Pequeñas rupturas vasculares
en la cara o bajo los ojos. Irritación crónica
de la garganta. Fatiga y dolores musculares. Inexplicable
pérdida de piezas dentales. Oscilaciones de peso
(5 ó 10 Kg, arriba o abajo).
|
|
|
Cambio
de actitud
|
|
|
Modificación
del carácter (depresión, sentimientos de culpa
u odio a sí mismo, tristeza, sensación de
descontrol...) Severa autocrítica. Necesidad de recibir
la aprobación de los demás respecto a su persona.
Cambios en la autoestima en relación al peso corporal.
|
|