Aumento
del ritmo cardiaco.
Aumento frecuencia respiratoria.
Aumento o disminución en el
tamaño de la pupila.
Baja autoestima
Cambios de ánimo (violento,
deprimido, aislado, etc.)
Cambios en el vestir y arreglo.
Catarros continuos.
Conductas agresivas o antisociales.
Dice mentiras y oculta sus actividades.
Irritabilidad, ansiedad, depresión.
Ojos irritados, escurrimiento nasal
(por cocaína inhalada), aliento
a alcohol, etc.
Presenta trastornos en los hábitos
(alimenticios, sueño, ejercicio).
Rubor, sudación excesiva, aumento
temperatura corporal. |
Aislamiento.
Bajo rendimiento escolar o laboral,
ausentismo o pérdida de interés.
Boca seca y pastosa.
Cambio de grupo de amigos.
Contracciones musculares bruscas.
Descuido o abandono de actividades
sociales, familiares y/o laborales.
Lagunas mentales.
Mayor sensibilidad al ruido y a las
percepciones en general.
Pérdida de objetos de valor
en el hogar (los cuales vende o cambia
por las drogas)
Periodos de abstinencia total.
Resaca (cruda).
Uso frecuente de la droga para aliviar
los síntomas de abstinencia. |